
Abrazado a la tierra,
sentía las corrientes del mar
y soportando
esa historia a sus espaldas,
se dedicaba a soñar.
Tierra o mar.
Mar o tierra.
Con cuál de ellos me sentaré a jugar.
¿Me llevarás mar,
arrancando mis raíces,
de viaje a otro lugar?
¿O quizás tú, tierra,
me rodees con tus brazos,
alargando el arenal?
De pronto
una voz le hizo despertar,
una voz que no era propia
pero manaba de su interior.
Una voz con sabor a historia,
con esa solera que sólo el tiempo da.
No te preocupes
amigo,
lo que tenga que ser,
será.
sentía las corrientes del mar
y soportando
esa historia a sus espaldas,
se dedicaba a soñar.
Tierra o mar.
Mar o tierra.
Con cuál de ellos me sentaré a jugar.
¿Me llevarás mar,
arrancando mis raíces,
de viaje a otro lugar?
¿O quizás tú, tierra,
me rodees con tus brazos,
alargando el arenal?
De pronto
una voz le hizo despertar,
una voz que no era propia
pero manaba de su interior.
Una voz con sabor a historia,
con esa solera que sólo el tiempo da.
No te preocupes
amigo,
lo que tenga que ser,
será.
Juan Silva
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